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# Pedro Sánchez 2030
- URL: https://www.carlosmalpartida.com/pedro-sanchez-2030/
- Published: 2026-10-11T07:00:00.000Z
- Updated: 2026-10-19T07:14:14.000Z
- Description: No tenía buena cara. Entre cetrino y taciturno nos lleva a nuevas elecciones. Unas que vienen marcadas por el llanto fingido. Y en el 2030, todos calvos.
- Author: Carlos Malpartida
- Tags: Política

No tenía buena cara. Lleva tiempo muy desmejorado y no luce esa rotundidad masculina, de empotrador baloncestístico. Ahora es percha fina en la que va dejando colgados los trajes. El que tuvo retuvo y conserva su ramalazo, pero no es el mismo. Hasta el mechón plateado ha perdido lustre e identidad de marca. Quizá también sus efectos mágicos. Enjuto y casi hidalgo, quijotesco, nos anunció, aleccionador, que disuelve las Cámaras para convocar nuevas elecciones generales. El 29 de noviembre es el combate que debe resistir, como es rutina, para catapultarse otra vez y llegar a ese número agendado y redondito del 2030 (léase «veinte/treinta»).

Parece algo menor lo de fijarnos en la planta del presidente, en su estado físico, pero muestra mucho en clave política. El deterioro resta y la virilidad, la erótica del poder, embauca. Pudiendo elegir, mejor que sea un tío guapo el que te desahucie de tu casa o te apruebe el decretazo. La belleza subyuga, envenena y suma todos los votos que no suman los programas, que nadie lee.

Además, Sánchez sabe perfectamente lo guapazo que es. El tiarrón que está hecho. Se quiere a sí mismo. No es opinión: basta con ver sus perfiles públicos, donde abundan versiones con morritos, vídeos en la bici de montaña, poses relajadas y musicales, con sus *playlists* gubernamentales en el Spotify o cuando se acerca a echarse unas cerves en el podcast de *La Pija y la Quinqui*. Madurito interesante, todavía joven para su edad, y en todos los casos sensible. Siempre desde esa ternura honda que te da ser el faro, la llama candente y caliente del progresismo español.

Narciso Sánchez no es presidente por casualidad. Lo es, también, como consecuencia del tiempo que vivimos. Gilles Lipovetsky nos viene avisando desde 1983 en *La era del vacío*: un libro que resume nuestra postmodernidad en un individualismo ególatra que bombea y hace girar el mundo. Y eso lo escribía cuando no existía YouTube, ni redes sociales a las que rezar a diario, ni el iPhone, el molde del que han salido todas las pantallas —más bien espejos— que nos encienden de notificaciones el bolsillo.

Ahora hay que sumarle el llanto, los llantos y una hipersensibilidad ante cualquier «evento» o «experiencia». La era del vacío ha pasado a ser lacrimógena. Finiquitada la lucha obrera (véase la ridiculez de huelga general que han convocado los sindicatos después de llevar ni se sabe los años sin chuparle la cabeza a una gamba), llega el lamento como táctica política. El sufrimiento en formato historia o *reel* de Instagram. De Excálibur a [Maricarmen](https://www.carlosmalpartida.com/la-bola-negra-de-maricarmen/). En Ferraz lo saben bien y lo aplican a lo [podemita](https://www.carlosmalpartida.com/pablito-gafotas/). Han precipitado la campaña, y la acampada, aun antes de anunciar las elecciones.

Atentos, que lo mismo repite el truco y vuelve a ganar. Espabilad. Aviso a navegantes y a gaviotas despistadas que ya ven tierra antes de haber pescado la ballena. Al loro, que tampoco está tan mal nuestro líder supremo, por mucho color cetrino que luzca. Tiene un organismo que va a aguantar mejor de lo que la derecha imagina y cuenta con más apoyos que los irredimibles de base, ignífugos a las crisis o a la autocrítica.

Sánchez comanda las televisiones y sus medios afines (que son legión y están muy sincronizados), por no hablar de buena parte del voto funcionario y el de los jubilados. Estos últimos son clave para el resultado final de las elecciones. El *think tank* socialista ya pone el foco en los jóvenes y la vivienda, hábilmente, para no pararse en el sistema de pensiones y en la segura y dolorosa reforma que va a necesitar. Los pensionistas llevan viviendo con Pedro Sánchez una edad dorada con constantes subidas (se rumorea que viene otra a solo dos días del 29N) y serán muchos los que echen un ojo al monedero y se lo piensen muy bien antes de votar otra cosa que no sea pesoe. Peligran los martes de cine a dos euritos.

En 2030, todos calvos. Esa era la consigna hasta hace poco, aunque ya ese vaticinio parece desactivado por los frecuentes viajes a Turquía. Ahora el augurio es que Sánchez vuelva a campeonar y llegue a la nueva década sumando doce años consecutivos en el Gobierno. No habría pendulazo ni alternancia. Noto demasiado optimismo en la acera diestra y no hay motivos para tal confianza porque puede darse el caso de que el 29 de noviembre vean al muerto, que no estaba muerto, no, no, tomando cañas.