Pedro Satisfyer
No quise ver lo de anoche del presidente porque después me caliento mucho y pienso que es el virus cuando realmente es la mala hostia y no…
No quise ver lo de anoche del presidente porque después me caliento mucho y pienso que es el virus cuando realmente es la mala hostia y no te puedes poner en cuarentena de ti mismo. Pillo todos los síntomas posibles y hasta me falta el aire del mosqueo. Bastante con los directos, a diario, de Fernando Don Simón. Lo llamo Don Simón porque para pasar el trago hay que andar con una copita de más aunque comparezca el tipo a las doce de mañana. Asoma con esa carita de elfo iluminado, y chupito. «Si bien la norma general es la que es, hay excepciones razonables» — refiriéndose a Pablo Iglesias—, y Macallan en vaso corto sin hielo que es lo que bebe el lisensiado vicepresidente y uno no va a ser menos. El güisqui de los indignados, la bebida oficial 15M.
Cualquiera lista aquí la cronología de todas las declaraciones de Don Simón porque nos íbamos a pasar la mañana y ya la conocen ustedes de sobra. Del aquí no va a pasar nada a son unos hilillos de infectados o las ya célebres palabras para la posteridad antes del fin de semana del 8M. Lo de después del 8M es pura comedia si no fuera por los mil trescientos ochenta y un muerto contabilizados ahora mismo, a la hora en la que escribo, y por llevar a España a una ruina de dimensiones desconocidas. No sé cómo lo aguanta Don Simón. No debe ser fácil vivir con ello por lo que mejor no insistir tampoco en la caricatura, ni hacer más sangre, por respeto a las familias y a todos los españoles de buena fe. Lo honrado sería pedir perdón y dimitir pero lo aguantarán hasta que lo dimitan. Chupito, chupito, chupito.
El que no va a dimitir es Pedro Sánchez. Ni pedir perdón ni reconocer errores. Hombre, hasta ahí podíamos llegar. Pero si lo está haciendo de rechupete. No hay más que ver todo lo que cuenta cada vez que sale. Que si la fibra óptica, que si las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ahora no son superfluos [chupito] y patatín y patatán. Uy, qué bien nos lo razona. Y qué atractivo está hasta de crisis. Anda con el guapo subido de tanto muerto. Verbigracia, tuit de Rosa Montero corriendo después de la rueda de prensa: «Magníficas y emocionantes las palabras de Sánchez Castejón. Nunca me ha gustado como orador, siempre me pareció envarado y un poco plástico, pero con esta crisis está inmenso. Y muy irresponsables las caceroladas de VOX. La historia pondrá a todos en su lugar. Ánimo amigos». La petit mort. Orgásmico es poco. Están los intelectuales de cabecera, la gauche divine rojelia, achicando tantísima agua que andan como pollos sin cabeza a ver a qué palo se agarran y cualquier cosa les hace salivar de gusto. Uy, uy, uy, uuuuuy. Tócala otra vez, Pedro. Ay Pedro, Pedrito, qué magníficas y emocionantes tus palabras. Qué gustirrinín, qué calorinchi. Mira, no sigas más que me pierdo. «La historia pondrá a todos en su lugar». Digo yo que habrá que taparse un poco y dejar a la historia que se escriba sola. Inmenso, no, inmensísimo el presidente. Qué humedad. A qué tanto exceso y taquicardia.
Las convulsiones, los espasmos de placer, los contoneos a los que estamos asistiendo estos días por parte de tantos periodistas y palmeros es normal por el tamaño del agujero a tapar. Hay que arremangarse, tienen faena. Ayer mismo, en La 2, documental del Prestige a las siete de la tarde. No había otra cosa que programar. Qué despelote de televisión pública. Menuda orgía. Y agárrense porque vienen curvas. La Historia, siguiendo con la grandilocuencia Montero, les va a poner también en su lugar y vamos a estar muy atentos a ver cómo nos la cuentan. Os leemos muy abiertos. Ahora mismo, voy a bajar a por El País a ver si viene ya con un decálogo del uso y disfrute del Pedro Satisfyer porque seguro que los fachas, que somos unos retrógrados y unos frígidos como nuestro amado Franco, no lo sabemos utilizar y lo estamos haciendo todo mal.